Novedad: Los límites de la representación
El presente libro de Juli Carson no sólo compendia un conjunto de artículos que, en sentido estricto, permiten hablar de una estética psicoanalítica, sino que corrige y salva los extravíos de algunos de sus precedentes angloamericanos. Menos ambiciosa –es decir, menos proclive a hacer del psicoanálisis una Weltanschauung– y, por eso mismo, más atenta a los detalles, la autora se sirve del psicoanálisis como método de investigación (no otra cosa nos enseñó Freud) de obras de arte visual. En sus páginas conviven los desarrollos lacanianos sobre la mirada junto con algunas referencias post-estructuralistas (Barthes) y de la llamada "estética crítica" (Benjamin, Adorno). Su lucidez radica en no retroceder frente al arte de su tiempo, como un modo de cernir el horizonte estético de la subjetividad de nuestra época.
La teoría del objeto a es el aporte específico de Lacan a una estética posible. En nuestro país, Masotta fue el primero en advertir cuán prolífico era investigar en el campo del arte visual con el psicoanálisis como herramienta conceptual, sin recaer en un psicoanálisis aplicado o psicoanálisis del arte. Los artículos de Carson continúan ese designio.
Juli Carson
Juli Carson se doctoró en Historia, Teoría y Crítica de Arte en el Programa del Departamento de Arquitectura del M.I.T. Actualmente se desempeña en el cargo de Associate Professor en el Departamento de Estudio del Arte en la Universidad de California, Irvine (UCI) donde dirige el Critical and Curatorial MFA Program y la galería de arte de la Universidad. Es autora de Exile of the Imaginary: Politics, Aesthetics, Love (Vienna: Generali Foundation, 2007) y curadora de la exposición archivística que acompaña el Post-Partum Document de Mary Kelly (Vienna: Generali Foundation, 1998). Sus ensayos sobre arte conceptual psicoanálisis han sido publicados en Art Journal, Documents, October, Texte Zur Kunst y X-Tra como también en numerosos catálogos y antologías internacionales.
Héctor López
Héctor López es psicoanalista. Profesor y Doctor en Psicología. Ex miembro del Foro Psicoanalítico de Buenos Aires y de Lazos Institución Psicoanalítica. Profesor titular regular y Director de la Maestría en Psicoanálisis en la Universidad Nacional de Mar del Plata. Docente titular en el Doctorado de la Universidad de Buenos Aires, Facultad de Psicología, y en las Maestrías de Psicoanálisis de la UBA y de la Universidad Nacional de Rosario. Supervisor en el servicio de toxicología del Hospital Fernández. Autor de los libros: Psicoanálisis un discurso en movimiento (1994), Las adicciones sus fundamentos clínicos (2003) y La "instancia" de Lacan (2009).
Lo fundamental de Heidegger en Lacan
A pesar de no esperar demasiado de la filosofía, Lacan descubrió en Heidegger una resonancia muy potente para orientar su propio pensamiento. La renovación de la ontología que significa la analítica del Dasein en El ser y el tiempo, la formulación de la pregunta por la palabra del ser a partir de Aportes a la Filosofía (Acerca del evento) y el cuestionamiento a la postura humanista del existencialismo, trazaron un camino muy seguro hacia ese vacío central del sujeto llamado por Freud: Kern unseres Wesens, núcleo de nuestro ser. ¿Sería muy osado decir que a la pregunta de Heidegger por la verdad del ser Lacan responde con el recorrido que va del Otro del lenguaje y de la ley a la escisión del sujeto? [...]
Lacan descubrió tempranamente a Heidegger como herramienta de su retorno a Freud, pero la amoldó a las necesidades del trabajo sobre su objeto, que no era el “ser-ahí” heideggeriano sino el inconsciente en su estructura y en su práctica. No tantas veces Lacan habla de Heidegger, pero es suficiente una mínima agudeza para percibir hasta qué punto las ideas fundamentales del filósofo, “de los únicos hombres de la verdad que nos quedan”, operan íntimamente amalgamadas en el trasfondo de su pensamiento.
Lacan descubrió tempranamente a Heidegger como herramienta de su retorno a Freud, pero la amoldó a las necesidades del trabajo sobre su objeto, que no era el “ser-ahí” heideggeriano sino el inconsciente en su estructura y en su práctica. No tantas veces Lacan habla de Heidegger, pero es suficiente una mínima agudeza para percibir hasta qué punto las ideas fundamentales del filósofo, “de los únicos hombres de la verdad que nos quedan”, operan íntimamente amalgamadas en el trasfondo de su pensamiento.
Presentación
Es notorio que Freud no tenía un interés manifiesto por la filosofía. Así, en El Yo y Ello pudo afirmar que "la investigación psicoanalítica no podía emerger como un sistema filosófico con un edificio doctrinal completo y acabado", o bien –en la conclusión del caso Schreber– establecer una relación entre el rigor lógico de una teoría y el delirio del paranoico. Sin embargo, no debería pasar desapercibido que no otra cosa podía esperarse de un discípulo de F. Brentano, filósofo cuya enseñanza tuviera como piedra de toque la racionalidad de la nueva ciencia positiva. Dicho de otro modo, la crítica de Freud a la filosofía debería ser enmarcada en el contexto histórico de declinación del idealismo en el siglo XIX. El sueño filosófico de Freud tuvo un nombre cientificista: metapsicología.
En tiempos de Lacan, para quien el rehusamiento al desarrollo de una metapsicología se propuso desde sus primeros trabajos, tomando como alternativa las descripciones fenomenológicas de la experiencia analítica, el recurso a la filosofía es permanente y sin disimulos: desde Plotino hasta Frege, pasando por San Agustín, Descartes, Husserl, Merleau-Ponty, Heidegger, los nombres de los filósofos más dispares se suceden vertiginosamente. Lacan le habló a la historia de la filosofía en su conjunto, al punto de afirmar que "Platón era lacaniano". Y llegado el momento, resumió su proyecto como un reverso, esto es, como una "antifilosofía". Sin embargo, lo que no podría soslayarse es que la "antifilosofía" de Lacan no es sin la filosofía.
La Colección Filosofía y Psicoanálisis propone al lector salir al encuentro de distintos modos de dirigirse a la filosofía, de servirse de ella, cuestionarla y, en definitiva, aceptar su interlocución. No hemos querido declinar el conjunto de las conversaciones posibles hacia una conclusión específica, sino sostener el decir, el acto de hablar sobre distintos tópicos comunes a la filosofía y el psicoanálisis. Por eso mismo, tampoco hemos tomado la intersección de otro modo que no fuera el de una dialéctica abierta. Nos interesa, eventualmente, eso que P. Ricoeur llamara una lectura por irradiación de destellos (rayonnement étoilé) para obtener –más allá de las equivalencias, reduccionismos, o semejanzas artificiales–, el recupero de una iluminación recíproca.
En tiempos de Lacan, para quien el rehusamiento al desarrollo de una metapsicología se propuso desde sus primeros trabajos, tomando como alternativa las descripciones fenomenológicas de la experiencia analítica, el recurso a la filosofía es permanente y sin disimulos: desde Plotino hasta Frege, pasando por San Agustín, Descartes, Husserl, Merleau-Ponty, Heidegger, los nombres de los filósofos más dispares se suceden vertiginosamente. Lacan le habló a la historia de la filosofía en su conjunto, al punto de afirmar que "Platón era lacaniano". Y llegado el momento, resumió su proyecto como un reverso, esto es, como una "antifilosofía". Sin embargo, lo que no podría soslayarse es que la "antifilosofía" de Lacan no es sin la filosofía.
La Colección Filosofía y Psicoanálisis propone al lector salir al encuentro de distintos modos de dirigirse a la filosofía, de servirse de ella, cuestionarla y, en definitiva, aceptar su interlocución. No hemos querido declinar el conjunto de las conversaciones posibles hacia una conclusión específica, sino sostener el decir, el acto de hablar sobre distintos tópicos comunes a la filosofía y el psicoanálisis. Por eso mismo, tampoco hemos tomado la intersección de otro modo que no fuera el de una dialéctica abierta. Nos interesa, eventualmente, eso que P. Ricoeur llamara una lectura por irradiación de destellos (rayonnement étoilé) para obtener –más allá de las equivalencias, reduccionismos, o semejanzas artificiales–, el recupero de una iluminación recíproca.
Luciano Lutereau
Contacto
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coleccionfp@gmail.com
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Guy-Félix Duportail
Guy-Félix Duportail es profesor de filosofía en la Universidad de París 1 Panthéon-Sorbonne y es miembro del equipo de investigación “Filosofía contemporánea”. Sus trabajos versan sobre la fenomenología del lenguaje y de la carne. Es autor de varias obras: Phénoménologie de la communication (Paris, Ellipses, 1999); Intentionnalité et langage (Rennes, Presses Universitaires de Rennes, 1999); L'« a priori » littéral, une approche phénoménologique de Lacan (Paris, Cerf, 2003); Intentionnalité et Trauma, Levinas et Lacan (Paris, l'Harmattan, 2005); Les institutions du monde de la vie, Merleau-Ponty et Lacan (Grenoble, Millon, 2008). Su próxima obra, de pronta aparición, tendrá por título Analytique de la chair (sobre la subjetividad encarnada de Husserl a Deleuze).
Lacan y los fenomenólogos. Husserl, Levinas, Merleau-Ponty
La presente obra es una compilación de textos que, con algún grado de obstinación, relacionan sistemáticamente el pensamiento de Jacques Lacan con el de algunos fenomenólogos como Maurice Merleau-Ponty, Emmanuel Levinas o Edmund Husserl. A esta serie se añade un texto sobre Deleuze y Guattari, que extrae las consecuencias críticas del esfuerzo precedente por establecer un punto de encuentro entre la fenomenología y el psicoanálisis. El conjunto de estos textos resume el trabajo de una decena de años. Se los presenta aquí según el orden histórico de su concepción.
El proyecto fundamental que atraviesa este libro reside, pues, en el establecimiento de una conexión real entre la fenomenología y el psicoanálisis. En Francia, esta conexión estuvo en construcción hasta la muerte de Merleau-Ponty (1961). Por desgracia, no sobrevivió al fallecimiento prematuro de dicho autor. Si bien conoció un breve rebrote de interés con el libro de Ricoeur sobre la interpretación no pudo volver a desplegarse de forma duradera, y desapareció del paisaje intelectual una vez más con el auge del estructuralismo y el pensamiento posmoderno en general. No obstante, en estos últimos años, se ha producido una reapertura de la discusión interrumpida entre la fenomenología y el psicoanálisis. El debate está nuevamente a la orden del día, tanto en Argentina como en Francia, un hecho que la traducción de este libro atestigua.
Fragmentos del prólogo (Contratapa)
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